El té matcha tiene sus raíces en China durante la dinastía Tang (618-907), donde los monjes budistas comenzaron a moler hojas de té verde y prepararlas en polvo para facilitar su consumo durante la meditación.
Más tarde, en la dinastía Song (960-1279), este método evolucionó en el Dian Cha (点茶), que consistía en batir el té en polvo con agua caliente hasta crear una espuma fina, una práctica que no solo tenía un fin espiritual, sino también social y cultural.
Fue durante la posterior dinastía Song cuando esta tradición alcanzó su mayor esplendor, convirtiéndose en un arte refinado que celebraba la estética, la armonía y la espiritualidad.
Matcha Origin nace con una idea clara: volver al origen del matcha y demostrar que no todo el matcha chino es de mala calidad.
Mucho antes de que el matcha se popularizara en Japón, ya se consumía en China como una bebida utilizada para la concentración, la energía sostenida y el equilibrio cuerpo–mente.
Sin embargo, con el paso del tiempo, ese origen quedó en segundo plano.
En Matcha Origin queremos recuperar esa historia, por eso apostamos por el matcha chino seleccionado, poniendo en valor su origen y diversidad de sabores.
En Matcha Origin creemos que la salud y el bienestar se construyen a través de pequeños hábitos diarios.
Queremos inspirar y acompañar a las personas en su camino hacia una vida activa, saludable y equilibrada.
El matcha no es solo una bebida, ya que también aporta muchos beneficios a nuestra salud, tanto físicos como mentales.
Con nuestro matcha queremos promover un estilo de vida que combina salud, vitalidad y equilibrio, ayudando y acompañando a aquellas personas que buscan seguir un estilo de vida saludable.